La popularidad de Milei cae en su principal bastión: las redes sociales
ArgentinaJavier Milei saluda a simpatizantes tras conocerse los resultados de la primera vuelta de las elecciones argentinas, en octubre de 2023.Juan Ignacio Roncoroni (EFE)»Durante los últimos ocho meses de 2024, Milei había conseguido no solo ser el centro de la atención, sino también establecer la agenda de los temas sobre los que se hablaba en las redes y la forma en que se hablaba», dice Kevin Grunbaum, analista político de Ad Hoc. «Pero desde febrero eso empieza a tambalear. El tipo de conversación que se genera alrededor de Milei comienza a ser negativa y el Gobierno no logra contrarrestar esa conversación con otra agenda ni con otro encuadre».
Los primeros puntos de quiebre, señala el consultor, fueron el discurso del presidente en el Foro de Davos – en enero, asoció a la homosexualidad con la pedofilia- y su participación en febrero en el presunto fraude con la criptomoneda $Libra. Luego se fueron sumando hechos de connotación negativa para el Gobierno que lo dejaron a la defensiva, como la falta de reacción ante una dramática inundación en la ciudad de Bahía Blanca o la violenta represión policial a una manifestación de rechazo a los recortes de pensiones para los jubilados.
El mismo cambio de tendencia es detectado por la consultora Monitor Digital. «Hasta diciembre el Gobierno tenía un clima de diálogo positivo en redes y medios, pero después eso se desmorona», explica Diego Corbalán, director de la agencia. Según el índice con que evalúa el tenor de las conversaciones digitales, que va de 100 puntos (excelente) a -100 (pésimo), entre febrero y marzo los sentimientos vinculados con Milei cayeron debajo de -70 (muy malo). «Nuestra hipótesis es que Davos y el criptogate dispararon una negatividad que ya estaba latente, relacionada con expectativas de recuperación económica que la gente tenía y que, al llegar fin de año, no se habían cumplido».
El declive en la imagen de Milei y el malhumor social tuvieron como correlato una sucesión de golpes para el Gobierno. En el Congreso sufrió dos derrotas clave: el rechazo a los jueces que el presidente había nombrado para integrar la Corte Suprema y la apertura de una investigación sobre el caso $Libra. La resistencia sindical al plan de ajuste y desregulación de Milei volvió a expresarse el jueves, con una nueva huelga general. En el plano económico, el último mes estuvo marcado por turbulencias financieras y pérdidas de reservas del Banco Central en pos de contener al dólar. La saga de noticias negativas para la Administración ultra sumó la confirmación de una aceleración de la inflación por segundo mes consecutivo -fue del 3,7% en marzo-. El dato puso en entredicho el principal logro de Milei durante su primer año de mandato, el control del índice inflacionario, que bajó del 211% en 2023 al 117% en 2024.
Milei tiene a su favor una cuestión no menor que reconocen las mismas encuestas que detectan su desgaste: los dirigentes de la oposición lo superan en imagen negativa y él sigue siendo el político argentino con mayor centralidad, además del principal referente de quienes rechazan al peronismo. En ese escenario, ahora aspira a recobrar protagonismo. El viernes presentó como un logro el nuevo acuerdo con el FMI que supone el ingreso de 15.000 millones de dólares frescos y anunció el levantamiento parcial de las restricciones al mercado de cambios, el llamado cepo. El nuevo esquema de flotación de divisas entre bandas supondrá, estiman los economistas, una devaluación y tendrá impacto en la inflación. En un mundo sacudido por la guerra de aranceles de Donald Trump, Milei decidió doblar la apuesta en busca de recuperar la confianza de los mercados. El resultado comenzará a verse en los próximos días.