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Dirigentes: paro de profesores universitarios argentinos puede frenar ajuste

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Foto: Reuters/Martin Acosta
Foto: Reuters/Martin Acosta

Unos 190.000 docentes universitarios argentinos atraviesan su tercera semana de huelga y se encaminan a una marcha que se realizará contra los ajustes del Gobierno al presupuesto de las universidades públicas, que afectan a más de un millón y medio de estudiantes, dijeron dirigentes sindicales y estudiantiles.

“La movilización con un paro activo y un plan de lucha puede derrotar este ajuste, creemos que podemos ganar, y lo que también creemos necesario es que siguiendo la tradición del movimiento obrero argentino desde principios del siglo XX, debe haber un Congreso de Trabajadores que delinee una salida popular a la crisis que estamos enfrentando”, dijo a esta agencia el dirigente sindical Antonio Roselló.

Desde que comenzó el año lectivo en marzo los docentes llevan hasta ahora un total de 41 días de huelga.

“El movimiento obrero debe dar una respuesta, hemos votado en los congresos de nuestra federación que las cinco centrales sindicales que trabajan en el país deben llamar a un paro activo nacional de 36 horas y a un plan de lucha para derrotar esta política de confrontación con los trabajadores y todo el movimiento popular, que solo puede cerrar con represión”, dijo Roselló,  secretario general adjunto de la Federación Nacional de Docentes, Investigadores y Creadores Universitarios (Conadu Histórica).

Si se toma en cuenta solo el segundo semestre, que comenzó el pasado 6 de agosto, esta es la tercera semana con cese total de actividades en la educación pública universitaria.

El presidente Mauricio Macri convocó para este 28 de agosto a los rectores de las universidades públicas para discutir el presupuesto universitario y las negociaciones colectivas, llamadas paritarias en Argentina.

La huelga fue convocada por la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) y la Conadu Histórica, que reclaman un incremento salarial de 30% frente al 15% ofrecido por el Gobierno en la quinta reunión paritaria.

El ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, reconoció que la oferta de 15% de aumento es insuficiente y prometió seguir negociando con los docentes para llegar a un acuerdo.

“Para nosotros la reunión (del lunes) ha sido un avance. A partir del miércoles nos vamos a juntar en forma permanente hasta llegar a un acuerdo, que claramente va a ser superior al 15%”, dijo el ministro.

Roselló dijo a esta agencia que “En este momento están adheridas las 57 universidades estatales y sus más de 100 colegios experimentales que denominamos preuniversitarios; significa que están adheridos 190.000 docentes de los cuales el 90% están participando de forma activa”.

Los estudiantes afectados por esta huelga son aproximadamente 1,6 millones, todos los matriculados en las universidades estatales.

Por su parte, el dirigente estudiantil y consejero superior de la Universidad de Buenos Aires (UBA) Juan Winograd, dijo a Sputnik que la huelga no es solamente por los salarios de los profesores.

“La huelga universitaria tiene un papel enorme a jugar, porque no es solo la defensa corporativa de un sector de su salario, sino la defensa política de una universidad pública, gratuita, científica, y abierta a toda la población; en este sentido creo que se juega una lucha política de muy alto alcance”, aseguró Winograd.

Ajuste, manifestaciones y razones

Los motivos que empujaron a la huelga son el deterioro salarial y la inflación, que según ya reconoció el Gobierno podría llegar a superar el 30% este año.

El Ejecutivo “está proponiendo un recorte salarial del 20%, ese es el punto más fuerte del reclamo, porque esto es sobre salarios que ya de por sí son malos”, señaló el dirigente estudiantil.

El sueldo de los docentes universitarios aumentó solo 5% desde noviembre de 2017, según datos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.

“Un docente universitario que tiene a su cargo entre 50 y 200 alumnos cobra por cada uno de sus cargos como docente 190 dólares mensuales, un salario que representa solo un tercio de la línea de pobreza oficial”, dijo a esta agencia Roselló.

Además, hay otros factores relacionados a un cuadro de ajuste general en la educación pública.

“A principio de año el Gobierno recortó unilateralmente 3.000 millones de pesos (unos 95 millones de dólares al cambio actual) de fondos que iban a ser para obras y financiamiento universitario y los destinó a otra cosa; además hay un atraso importante en la transferencia de los gastos de funcionamiento en las universidades”, explicó Winograd.

En el sistema universitario argentino 90% del presupuesto es destinado a sueldos docentes y no docentes y 10% restante es utilizado en gastos de funcionamiento, en los que se incluye todo lo relacionado al mantenimiento edilicio, pago de los servicios, becas y comedores, según el dirigente estudiantil.

Las autoridades niegan que haya un ajuste del presupuesto universitario.

“No hay ajuste en la universidad pública en el marco del FMI (Fondo Monetario Internacional) y en ningún otro marco”, dijo el ministro de Educación.

Universidad a la calle

Los integrantes de la Mesa Ejecutiva Nacional de la Conadu Histórica están recorriendo el país para visitar los espacios de trabajo universitario de los distintos pueblos y ciudades argentinos.

“El clima que se vive entre los docentes es de hartazgo, de bronca, y de necesidad (…) por un lado la gente no llega a fin de mes con el sueldo que cobra y por el otro se siente provocada por el Gobierno ante una oferta salarial que es inaceptable”, dijo Roselló.

Las universidades están implementando sistemas de clases públicas como una forma de protesta que la educación argentina utiliza desde hace alrededor de 50 años.

“Se sacan los bancos donde se dan las clases a la calle y se cortan las vías de comunicación, sean autopistas, avenidas, o calles cercanas a las universidades públicas, para visibilizar las protestas por parte de la población y que se sepa que están siendo afectados los institutos de educación superior que, aunque son no arancelados, son mantenidos con los impuestos de toda la población”, señaló Roselló.

El rol de los estudiantes

“Los estudiantes están acompañando activamente el paro en asambleas interclaustro que hemos realizado en distintas provincias. En Paraná (noreste) los estudiantes decretaron paro, y en la UBA, la más grande de la república, los estudiantes a través de su gremio, la Federación Universitaria de Buenos Aires, acompañan a nuestros docentes en la recorrida por los cursos y aumentar así la adhesión a la huelga”, dijo Roselló.

Winograd, en tanto, afirmó que la Federación Universitaria Argentina, el máximo órgano sindical estudiantil, “dirigida por una agrupación afín al Gobierno, ha tenido que salir a pronunciarse en apoyo del reclamo docente aunque después no transformen eso en una acción organizativa de los estudiantes de movilizarse”.

Mientras, la Federación Universitaria de Buenos Aires está apoyando las reivindicaciones docentes “y sumando los reclamos de los estudiantes, el tema del boleto educativo gratuito, los comedores, las becas y todo lo que está relacionado a permitir que sectores más empobrecidos puedan ingresar a la universidad y permanecer; es parte de esta pelea”, dijo.

Gratuidad y educación

Winograd considera que detrás del recorte de los salarios de los docentes y del ajuste del presupuesto universitario hay una estrategia privatizadora de la universidad.

“Si uno escucha al Gobierno de Macri o a la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, dicen que sobran universidades porque los pobres no acceden; es una línea que dispara un vaciamiento de las universidades y una privatización, que de hecho es lo que ocurre en gran parte del mundo”, señaló.

Para Winograd, el argumento del Gobierno a la hora de justificar las reformas en la educación siempre está relacionado a la idea de que “hay que formar para el mundo del trabajo”.

“El Gobierno está destruyendo el mercado laboral; lo que ofrecen a la juventud es trabajo precarizado, (…) pretenden que la universidad acompañe este proceso, que haya un achatamiento para que la universidad simplemente te brinde algunas habilidades blandas, algunas capacidades acorde a las necesidades de tal o cual empresa y de esa forma sostener un cuadro de precarización de la juventud”, afirmó el dirigente estudiantil.

Este 30 de agosto se realizará una movilización en defensa de la educación pública y gratuita a las 17:00 hora local (20:00 GMT), desde el edificio del Congreso hasta el Palacio Sarmiento, sede del Ministerio de Educación.

 

Sputnik Mundo